“Debemos ser conscientes de que el tratamiento hormonal influirá en el timbre vocal disminuyéndolo, pero no ayudará a la laringe a adaptarse a esta nueva configuración ni dará la naturalidad buscada en el habla y la voz…”

Entre la multitud de dificultades o demandas que surgen en el amplio y hermosísimo campo de la voz, la modificación de la frecuencia fundamental y del habla se convierten en una tarea que, además de tener un reciente interés en el área de la investigación y la clínica en comparación con la amplia evidencia actual en la rehabilitación de patologías vocales, requiere una serie de cualidades específicas por parte de los profesionales implicados.

Cuando emprendí la maravillosa labor de investigar y formarme para el entrenamiento de la voz en beneficio de la comunidad transgénero, no imaginaba el bello aprendizaje que obtendría constantemente.

Sin duda alguna, la persona que guía el entrenamiento de la voz transgénero debe tener un perfil determinado en el que la sensibilidad y la empatía deben constar.
En esta ocasión, especificaremos puntualizaciones sobre el entrenamiento de masculinización de la voz y el habla, tanto a nivel emocional como técnico, así como el propio seguimiento logopédico y la eficiencia e introducción de la terapia fisiológica en dicho proceso.

Objectivos logopédicos en masculinización de la voz

A groso modo, los objetivos logopédicos para hombres transgénero deben tener en cuenta aspectos como la disminución de la frecuencia fundamental, un cambio del gesto vocal y el habla, una disminución del aire durante la emisión, una entonación más monótona e incidir en cambios en el lenguaje verbal y no verbal. Trabajar la resonancia para facilitar una adecuada emisión deberá ser también uno de nuestras metas junto con la implantación de una higiene vocal adaptada.

Debemos ser conscientes de que el tratamiento hormonal influirá en el timbre vocal disminuyéndolo, pero no ayudará a la laringe a adaptarse a esta nueva configuración ni dará la naturalidad buscada en el habla y la voz.

La laringe de biología femenina posee una estructura laríngea diferente en cuanto al tamaño del tracto vocal, movilidad o masa se refiere, que es mayor en el hombre.

Normalmente, durante un periodo de tiempo que abarca pasados los tres, seis y doce meses, la frecuencia fundamental disminuye significativamente, aunque suelen aparecer síntomas como la inestabilidad o la fatiga vocal, por tanto, es importante detectar y estudiar aquel grupo potencial de hombres transgénero que pasado este proceso necesita terapia vocal, bien sea por inconformidad, estabilidad, fatiga o insuficiente descenso tonal en la voz.

Tratamiento hormonal

El tratamiento con testosterona representa, incluso en la actualidad, la principal terapia para este grupo de la población transgénero, que no solo deben distinguirse como hombres por la sociedad sino también poseer una autopercepción de ello. Los efectos irreversibles de este proceso de hormonación poseen una alta tasa de éxito en cuanto a cambios fisiológicos y laríngeos, que se han convertido en una creencia generalizada de que contribuyen a ser los mismos que ocurren en los hombres cisgénero en la pubertad, cuando además existe insatisfacción vocal en este último grupo mencionado.

Hay evidencia que sugiere dificultad en funciones vocales esenciales como la potencia y control vocal, la estabilidad, la eficacia glótica, la variabilidad del tono, la resistencia vocal, la calidad de la voz o el rango, esto último especialmente en hombres transgénero cantantes reflejados, por ejemplo, en la incapacidad de producir la voz en falsete, algo atribuido a efectos secundarios de la testosterona. Se han descrito otros síntomas vocales post-hormonación como la falta de agilidad vocal, la imposibilidad de bajar el tono, falta de brillo o fluctuación, que han desembocado en cirugía cuando podrían haber sido solventados por una adecuada terapia vocal con una mayor tasa de éxito y salud vocal.

La frecuencia fundamental

Respecto a la frecuencia fundamental, uno de los estudios más importantes hasta el momento evidenció que entre los doce y los veinticuatro meses ya no se observa ningún cambio significativo y que parece estancarse. Muchos individuos experimentan molestias en la garganta traducidas en tensión muscular, ronquera, aspereza, inestabilidad o fatiga con la administración de cada dosis y ello indudablemente requiere intervención vocal logopédica, así como la disminución del rango de frecuencia de la fonación que reflejan manifestando que pierden más notas altas que las notas bajas que se adquieren, un aspecto bastante decisivo.

El tratamiento con testosterona se percibe para muchos como una barrera para la producción correcta de la voz, que va a afectar como mínimo en un aspecto funcional de la voz, por lo que el papel del logopeda especialista en voz debe ser siempre considerado.

El tratamiento con testosterona se percibe para muchos como una barrera para la producción correcta de la voz, que va a afectar como mínimo en un aspecto funcional de la voz, por lo que el papel del logopeda especialista en voz debe ser siempre considerado.

Por otro lado, la forma en la que la persona percibe su voz a nivel general, arroja porcentajes que exteriorizan que el veinte por ciento no están totalmente satisfechos con su voz y que el cincuenta por ciento esperaba que su voz cambiara más rápido y en mayor medida, datos muy reveladores que no cursan con el sentimiento de la felicidad respecto a la voz.

Por ello, es necesario realizar una evaluación con su respectiva y específica actuación vocal que prevea expectativas vocales aproximadas previa a la hormonación para evitar incongruencias entre voz y género, mitigando molestias y aumentando la satisfacción con respecto a los cambios en la voz.

Efectos en la voz

Muchos hombres transgénero se quejan de que siguen sonando femeninos y algunos autores atribuyen esta petición a la resonancia, pues, aunque la testosterona puede provocar cambios en las vías respiratorias superiores y en la frecuencia de los formantes, no se ha demostrado que ello produzca una resonancia suficientemente masculina. De igual modo ocurre cuando expresan distintas emociones, las palabras son acentuadas y la intensidad elevada, lo que va a desembocar en restricciones propias que modifican los patrones de estrés y llevan a una expresividad inadecuada y a una falsa apariencia de poco amigable.

Las necesidades emocionales son relevantes, con frecuencia la depresión y la ansiedad suelen estar presentes en la disforia de género y deben ser tratados con delicadeza y responsabilidad en esta conexión mente, cuerpo, voz y comunicación. Muchos de ellos también admiten haber empezado a fumar y a beber para erradamente intentar desarrollar una voz más masculina, por tanto, no es ético dejar de lado la salud vocal o la rehabilitación de una patología vocal si la hubiese. Un buen asesoramiento y una correcta toma de decisiones deberían ser reglas clave para el clínico en este servicio limitado y en parte desatendido que merece seguir siendo desarrollado.

Debido a la gran escasez existente sobre métodos logopédicos que acompañen y fomenten el descenso de la frecuencia fundamental de la voz y el gesto vocal en hombres transgénero nace el propósito de buscar ejercicios actualizados y eficientes que aporten luz a este grupo. Este es nuestro objetivo primordial junto con la satisfacción y adherencia al tratamiento del demandante.

Dado que los servicios de voz y comunicación en la comunidad transgénero, la investigación y la formación por parte de logopedas apasionados por la voz continúan aumentando, debemos garantizar terapias eficaces, dinámicas y funcionales, provocando una buena adherencia al tratamiento y la generalización de los parámetros trabajados.

Cirugías de masculinización de la voz

Cirugías como, en este caso, la laringoplastia de relajación o tiroplastia tipo III de Isshiki, deben esperar a un hipotético fracaso logopédico, mantenerse al margen y evitarse siempre y cuando existan resultados que mencionadas intervenciones logopédicas demuestran actualmente. Estudiar y evaluar cada caso con detenimiento, ofreciendo información sobre todas las alternativas posibles y sus consecuencias será nuestro deber como terapeutas.

 Conclusión

En resumen, ¿Qué pasos va a seguir la persona transgénero o cisgénero interesada en disminuir el tono de su voz y adquirir un habla más masculina?

  1. Evaluación y asesoramiento vocal. Entrevista con el especialista. Sesión gratuita.
  2. Diseño específico y adaptado de la intervención vocal. Familiarización con los materiales.
  3. Sesión de entrenamiento vocal semanal con seguimiento diario.
  4. Naturalización de los cambios vocales conseguidos.
  5. Revisión y final del entrenamiento.

No dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo a través de cualquiera de nuestras múltiples vías para conseguir tu primera cita gratuita de evaluación y asesoramiento vocal.

Damián Osorio Logopeda

ARTÍCULO ESCRITO POR

DAMIÁN OSORIO

Logopeda especializado en rehabilitación de patologías vocales.

Comparte este artículo

¿Este artículo no ha resuelto tus dudas ?

Si aún te quedan dudas, nos ponemos en contacto directo contigo y contestamos a todas tus preguntas.

Últimos artículos

Contáctanos por WhatsApp